Complutum

En base a las excavaciones arqueológicas hechas a lo largo de los años y también a los testimonios de las fuentes clásicas, se pueden distinguir tres fases de ocupación en la ciudad de Complutum, incluyendo un cambio de localización a finales de la época republicana.

Fase prerromana

Antes de la llegada de los romanos, existían pequeños núcleos de población en los alrededores del cerro de San Juan del Viso, seguramente pequeñas agrícolas y ganaderas dedicadas al abastecimiento. Desde esa posición, se tenía un mejor control del cruce de caminos del Henares y también se podía acceder a la vega del río para los cultivos. Su posible estructura se basaría en pequeños núcleos humanos dispersos que generarían vacíos topográficos característicos de los espacios celtibéricos.

Actualmente no quedan restos visibles de este asentamiento carpetano ya que se encuentran bajo un olivar y un trigal en el que se puede advertir un menor crecimiento de la hierba. Sí que hay restos arqueológicos encontrados en San Juan del Viso y en Salto del Cura consistentes en cerámica y monedas de cronología carpetana, el famoso tesorillo de la Cuesta del Zulema actualmente en el Museo Arqueológico Regional.

No tenemos testimonio de que este asentamiento carpetano haya sido conquistado por lo que se puede suponer que ante tal situación, los habitantes de la Complutum prerromana decidieran hacer un pacto con los romanos.

Fase republicana

A través de la fotografía aérea se ha podido determinar que la extensión de Complutum en la época republicana pudo llegar a ser de unas treinta hectáreas. Las construcciones de este momento seguramente se superpondrían a las carpetanas. Plinio cuenta que Complutum era una ciudad estipendiaria, esto es, que pagaba tributo. El origen de esta ciudad pudo ser un campamento militar de César o Sertorio que posteriormente se consolidó como ciudad a través de estructuras urbanas y edificios públicos.

La ciudad se trasladó al valle literalmente piedra a piedra. En esa zona, existía algo parecido a una posada o casa de postas situada en la calzada que comunicaba Caesaragusta (Zaragoza) con Emérita augusta (Mérida), dos de las grandes ciudades romanas en la Península Ibérica, así que se decidió aprovechar el tránsito de gente para el desarrollo de la ciudad.

La mayoría de edificios recuperados de esta época se encuentran en el Decumano Máximo y el IV, situándose el foro en el Decumano IV y el Cardo Máximo.

Fase imperial

En esta época la ciudad llega a alcanzar las cincuenta hectáreas de extensión. Hacia la segunda mitad del siglo I d.C. Complutum recibe un gran impulso a su desarrollo urbano como consecuencia de su condición de municipium gracias al edicto de Vespasiano del año 74 d.C. Entre otras cosas, el nombramiento como municipium implica que sus habitantes tengan la ciudadanía latina, estatus inmediatamente por debajo de la ciudadanía romana. Este desarrollo urbano implicó la construcción de edificios de instituciones de poder municipal y también de lugares de culto imperial.

Sin embargo, la población de Complutum no se limitaba al entorno urbano sino que podía encontrarse bastante población a lo largo del río Henares agrupada en villae, pequeñas explotaciones agrícolas de las que tenemos ejemplos como la Villa del Val. La concentración demográfica indica que seguramente Complutum fuera cabeza administrativa de la Carpetania.

En los siglos III y IV d.C., Complutum tiene otro poderoso desarrollo urbanistico que implicó incluso cambios en la estructura del foro al ampliarse algunos edificios y construirse otros nuevos. Es a partir del siglo V d.C. cuando comienza la decadencia de la ciudad, ya en época visigoda, y la población se traslada paulatinamente al Campo Laudable, quedando Complutum abandonada.

Los edificios

  • Casa de Marte: Se trata de una vivienda familiar con un atrio central en torno al que se articulan las dependencias de la casa: los dormitorios (cubicula), cocina (culina), comedor (triclinium), despacho (tablinum) y el pórtico. Lo más interesante de esta casa es que conserva restos de alcantarillado, una especie de canal que va desde el impluvium del patio a una cloaca.
  • Casa del Atrio: Vivienda familiar que cuenta con una peculiaridad y es un atrio excéntrico, es decir, que el patio no se encuentra en el centro de la casa sino situado al oeste y que además, no tiene columnas. El suelo está decorado con teselas en forma de espigas, el opus spicatum.
  • El Foro: En su primera etapa en la época de Claudio existía una basílica, termas en el lado norte, un cuadripórtico y el auguraculum. Al sur se encontraba el centro comercial con un pórtico y talleres (officinae) que finalizaban en el mercado, el macellum. En la segunda etapa, la basílica aumenta y las termas desaparecen para dejar lugar a la curia, aunque se mantiene el hipocausto. El mercado se derriba para construir una plaza comercial en el que se instalan quioscos de madera desmontables sustituyendo a las tiendas. Se construyen unas nuevas termas en el lado sur, más pequeñas que las que había en el lado norte y se mantiene el criptopórtico.
  • Auguraculum: Edificio para la adivinación. En él se han encontrado dos pozos de ofrendas así como seis depósitos de sacrificios con restos de gallinas. También hay una inhumación infantil, restos de instrumentos de medida y una estatuilla de Mercurio, dios de los mercaderes y viajeros que seguramente recibiría culto en Complutum.
  • Termas Norte, curia y criptopórtico: Edificios desarrollados entre los años 50 y 60 d.C. Las termas norte fueron transformadas en curia, el lugar de reunión del senado municipal, a la que se accedía a través del monumental criptopórtico. Éste es un espacio subterráneo usado para levantar una o dos plantas de un edificio y que quizá se usaría a modo de tabularium, un posible archivo municipal.
  • Basílica: Aunque fue levantada a mediados del siglo I d.C, los restos que nos quedan provienen del último cuarto del siglo IV d.C. En este lugar se llevaban a cabo acuerdos comerciales y también la administración de la justicia. Su estructura sirvió de modelo a las iglesias cristianas de planta basilical, como su nombre indica. Es posible que a su entrada existiera la estatua de algún personaje relevante: el emperador, el gobernador o algún benefactor local.
  • Termas Sur: Se construyeron a finales del siglo III d.C. para sustituir a las termas norte que desaparecieron para levantar la curia. Eran más pequeñas que las primeras pero era necesario que existiera un espacio de higiene que sirviera también como escenario de relaciones sociales. Se puede distinguir en ellas todas las dependencias habituales: apodyterium, frigidarium, caldarium y praefurnium.
  • Mercado: Durante la primera mitad del siglo I d.C. se configuraba como un patio central de planta rectangular con varias tiendas y que pertenecía al mismo dueño de la Casa de los grifos. Ya en el siglo III d.C., se sustituye por una plaza abierta con quioscos desmontables en los que se vendía carne y productos básicos.
  • Casa de Leda: Fue parcialmente destruida en los años 70 pero se ha podido rescatar un mosaico que representa el mito de Leda y el cisne, de donde toma su nombre.
  • Casa de los Grifos: Es una residencia de 900 m2 y 17 ambientes que data de los años 50-60 d.C. Tiene tanto jardín como peristilo y se calcula que estuvo en uso durante 250 años. Fue destruida en un incendio fortuito, lo que ha permitido que se conserven las impresionantes pinturas de estilo pompeyano de sus paredes. La casa toma su nombre por el dibujo de dos grifos enfrentados en una de sus paredes.